martes, 23 de abril de 2019

La última carta de un caído en Malvinas llegó a su madre 37 años después

Estoy bien, pero aquí hace mucho frío y la comida es muy poca, dice en la carta que llegó a manos de su madre 37 años después de la Guerra.


El testimonio fue escrito por Jorge Ludueña, nacido en 1963 en Las Varillas, Córdoba. Como tantos otros, viajó a Malvinas en 1982 y vivió el horror en carne propia. En algún momento, el joven dedicó unas palabras a su mamá, Manuela Roldán, con la esperanza de que llegara su carta. Pero falleció el 20 de mayo de 1982 por la mala alimentación y el frío extremo, y su mensaje llegó muchos años después.


Ahora la mamá de Jorge recibió en su casa lo que jamás imaginó: un escrito de puño y letra de su hijo, quizás uno de los pocos recuerdos que guarde físicamente. Se lo entregaron los hijos del suboficial principal Miguel Ángel Gaete, fallecido hace cuatro años. La carta fue hallada durante una mudanza en Santo Tomé, Santa Fe.

El ex combatiente nunca había logrado encontrar a la familia de su compañero Jorge. “Es lindo, pero también me da mucha tristeza y bronca no haberla recibido antes. Esto me hace revivir todo”, dijo Manuela, quien tiene 77 años.

El soldado Jorge Ludueña en una foto de Malvinas
“Ahora sospecho que nunca le llegó nada de lo que le enviamos”, dijo con angustia la mujer. La carta completa dice así:

“Queridos padres: les escribo estas líneas para decirles que estoy bien y espero que sepan dónde estoy y que no se hagan problema porque no va pasar nada, rogándole a Dios. Aquí hace mucho frío y la comida es escasa y espero que esto termine pronto así estás más tranquila. Te cuento que el mes pasado nos pagaron el sueldo y cada uno sacó 20 millones y que pagan todos los fines de mes. Pero mandame el pulóver y un par de medias porque vamos a salir de licencia, todos los fines de semana si salimos de ésta”.

“Querida hermana, te escribo para decirte que estoy bien y que no te asustes por lo que está pasando, espero se arregle pronto así están más tranquilos. Estela, mandame una carta, que escriba la mami que hace mucho que no escribe. Cada vez que hay cartas espero una de ustedes, y cuando no me mandan me pongo triste. ¿Cómo andás con el ‘Beto’? ¿Se llevan bien o andan a las patadas? Y la Marita como está, grande, picuda, no me extraña. Sabés cómo la extraño a la Marita. Hay soldados que extrañan a sus hermanitos y yo les dije que tengo una sobrina. Bueno, Estela sin más nada que contarte saludos al ‘Beto’ y besos a la Marita y a vos, chau hermana”.

Manuela Roldán, madre del soldado Jorge Ludueña
“Queridos tíos y abuela: les escribo para decirles que estoy bien y que estoy un poco preocupado porque aquí hace mucho frío y la comida es muy poca, espero que no te enojes de no haberte escrito una carta, es que no tengo tanto tiempo, espero que ustedes se encuentren bien y que escriban una carta para saber cómo andan. El Oscar si trabaja y el Hugo sigue trabajando de Valbo y consiguieron la casa del barrio que se hicieron anotar y la Ester como anda con el José, espero que me manden una encomienda con masitas y chocolatines. Le mando besos a todos Chau. Perdonen la letra”.

Su hijo murió en Malvinas: Jorge Ludueña tenía 18 años cuando murió por ingerir comida en mal estado en las islas. Escribió una carta que nunca llegó a mandar y la guardó un oficial de la Armada. Casi cuatro décadas más tarde la familia del soldado recibió el mensaje.