martes, 19 de marzo de 2019

Conmoción mundial: bebé colombiana nació "embarazada"

Una niña recién nacida en Colombia presentaba en su abdomen un feto más pequeño, su hermano gemelo, el que tuvo que ser removido a través de una cesárea. 


El nacimiento de una beba que contenía en su vientre a un feto más chico -su hermano gemelo- desconcertó a los médicos de Barranquilla en Colombia, donde se registró el caso y dejó sorprendido al mundo de la ciencia. 

Mónica Vega se realizó una ecografía durante el séptimo mes de embarazo de la que sería su tercera hija y lo que descubrió la dejó perpleja y conmovida. Es que las imágenes ecográficas mostraban que dentro de su vientre se estaba gestando su beba, Itzamara, y que, en el abdomen de Itzamara había un feto más pequeño, con su propio cordón umbilical y rodeado de líquido amniótico.

La alteración correspondía a un desarrollo embrionario llamado "fetus in fetu" o "gemelo parásito". Es un fenómeno que se produce cuando las células que van a conformar a los hermanos gemelos no se dividen en el momento adecuado y los dos embriones crecen de manera asimétrica. Se trata de una anomalía muy poco frecuente, que se da en uno cada un millón de casos.

Lo que convierte al caso de Itzamara en un fenómeno único en el mundo es que se haya descubierto al "gemelo parásito" en una etapa previa al nacimiento. En general, este pequeño feto que se forma dentro del cuerpo de su hermano suele descubrirse cuando el niño ya nació.

El cirujano fetal Miguel Parra fue el que trató el extraño suceso y tomó la decisión de realizar la cesárea para que Itzamara naciera en la semana 37 del embarazo, para luego realizarle una especie de "cesárea" para extraerle a su hermano.

El médico explicó que no se podía esperar a la semana 40 para el nacimiento de la pequeña, porque el pequeño "hermano" dentro de ella seguía creciendo y podía ser peligroso para su salud.

La criatura que se desarrollaba en el vientre de su hermanita, desarrolladas las extremidades, poseía cordón umbilical y estaba rodeado de líquido amniótico, carecía de corazón y de cerebro.

Apenas 24 horas después del nacimiento de Itzamara, y ante la angustia de sus padres Mónica y Yamil, los médicos procedieron a realizarle la inédita cesárea. Afortunadamente, todo salió bien para la pequeña, que, sin saberlo, se convirtió en la portadora de un caso científico único en el mundo.

Fuente: La Nación