jueves, 12 de septiembre de 2019

Joven sanrafaelina que fue violada por un primo de su madre recuerda aquella historia

Ella tiene una dura historia sobre su espalda, la cual es conocida por muy poca gente. La contó con lágrimas en sus ojos y la esperanza de que les sirva a otras mujeres que quizás se animen a denunciar donde deben hacerlo para alcanzar un poco de justicia. Si bien ama profundamente a su hijo, no olvida quién es el padre de ese pequeño. 

Imagen de carácter ilustrativo
Nuestra entrevistada es una mujer callada, a la que le cuesta hablar de muchas cosas y por supuesto, mucho más de esto. Se sienta para esta entrevista, está nerviosa, sabe que va a contar una realidad que la atraganta, que la hará recordar momentos horribles, pero quiere hacerlo, se anima a contar lo ocurrido. A medida que comienza el relato, de a poco van brotando las primeras lágrimas, las de heridas que no tienen cura.
¿Qué edad tenías cuando empezó esa “tormenta”?
12 años.

¿Era un primo de tu mamá?
Sí, un primo hermano. Siempre iba a mi casa (casi todos los fines de semana). Iba supuestamente a visitar a la familia. Era un hombre grande que no le daba bolilla nadie y yo era con todo el mundo igual, hablaba… en ese tiempo hablaba más que ahora.
¿Qué fue lo primero que te hizo?
Toquetear, después empezaba a tocarse sus partes íntimas, siempre que podía y siempre que me veía. Fue así durante tres o cuatro años y después no lo volví a ver.

¿Y en esas primeras veces, por qué no lo contabas?

Porque mi mamá no me creía, supuestamente yo era “la que buscaba”.

¿O sea que tu mamá te estaba tratando de prostituta?
Sí, no me dejaban ir a un baile porque “iba a hacer algo…”

¿Y ese tipo a qué se dedicaba?

Era albañil. Tenía alrededor de 40 años, no me acuerdo bien. Sé que tenía dos hijas.

¿Y con esa parte de tu familia te volviste a ver?

No, después de que pasó todo eso, no. Él mismo sacó a toda su familia de mi casa. 


¿Y qué razón les dio a tus papás para sacarlos? Cuando pasó eso –la violación– mi mamá ya había fallecido y él se empezó a alejar de mi papá porque mi mamá ya no estaba. Supuestamente, esa era la razón.

Cuándo quedaste embarazada de él, ¿qué te dijo tu papá?

No me dijo nada, yo era “la loquita”.

¿Nunca le dijiste a tu papá quién era el padre de tu nene?

No, ni se lo voy a decir.

¿Por qué?
Porque no quiero una tragedia más.

¿Crees que tu papá podría ponerse violento con él?
Sí.

Sé que es una pregunta difícil, pero ¿por qué tenés un buen recuerdo de tu mamá a pesar de que no te creyó?
Porque era mi mamá, nada más.

Llega tu hijo al mundo, ¿por qué decidiste ponerle el nombre que lleva?, ¿está relacionado con todo aquello?
No, me preguntaron y ese nombre fue el que me salió. Estaba con una amiga y me preguntaron “¿cómo se va a llamar?”, y dije ese nombre.

Además de mí, ¿quién más sabe esta historia?

Nadie más, ni amigas, ni amigos, ni familiares, nadie.

¿Por qué?
Porque no confío en nadie.

¿Qué te llevó en la vida a no confiar en nadie (hermanos, amigos, amigas)?

Los golpes.

¿Qué golpes?
Con mi hermana, yo tenía un novio y ella se metía en el medio y me lo quitaba. Muchas veces pasó: terminaba yo sola y ella con él. Con mi hermano ahora nos llevamos bien, pero siempre fueron golpes de todo tipo, incluso de esos que te marcan la cara.

Tenía amigos que también me pegaban. Igual, mis amigos son pocos. Queríamos mostrar que éramos la "familia Ingalls", entonces a los de afuera no les decía nada para que a mi casa viniera gente. Si contaba, a mi casa no iba a ir nadie.

Pero ahora sabés que eso fue un error, ¿por qué actualmente seguís sin confiar en tus amigos?

Porque duele mucho hablar de aquello.

¿Y si una amiga te preguntara “quién es el papá de tu hijo”?
Quizás se lo cuente.

¿Nadie te ha preguntado nunca quién es el padre?
No. Perdí un primer bebé y me dijeron “de todo menos bonita”, y yo tenía el alma por el piso.

¿Y tu primer bebé de quién era?
De un novio que tenía en una relación a distancia, que supuestamente me amaba y supuestamente no quería el bebé, hasta que falleció el bebé. Y en el mismo momento en que yo le decía que el bebé había muerto, él estaba recibiendo mensajes de otra mujer. Entonces, el “amor” no era real.

¿A tu hijo le vas a contar quién es el padre si te lo pregunta algún día? Creo que no. Creo que le diría que nos abandonó y que nunca más supimos de él, como siempre nos ha pasado: te encariñás con alguien y de la noche a la mañana te dice “no te quiero” y tenés que seguir a pesar de que no tenés más fuerzas, pero las saco porque está él. A veces no puedo, a veces no quiero ni llegar a mi casa, no quiero estar ahí.

¿Cómo te llevas con tu papá hoy?

A veces bien, a veces mal. Quiere más que sea “un tipo de mujer” que “una hija”. Él quiere que esté ahí, que no me fije en nadie; cree que si salgo es porque “salgo con alguno”. Muchas veces con mi hijo tuvimos que mentir cuando nos íbamos al centro, sólo hacíamos eso: venir al centro.

¿Sigue habiendo violencia en tu casa?
Siempre, siempre.

¿Qué les dirías a chicas que están pasando situaciones como las que viviste?
Que no se queden calladas, es muy feo quedarse calladas, hay que contar con alguien. Todo esto te mata por dentro y por más que intentes salir a veces no se puede. 


Si en la actualidad te pasara una situación parecida, en la que volviera este familiar u otro, ¿actuarías distinto, harías una denuncia? Sí, la haría. Lo crucé a él hace poco y sólo lo miré. Yo tengo miedo de verlo. En realidad les tengo miedo a todos los hombres, incluso a mi patrón, no lo puedo tener cerca, es como que me corre un frío por todos lados y quizás por eso me quedo callada también. A veces no puedo hablar ni con mi abuelo. Al único hombre que no le tuve miedo, fue a vos.

¿Qué opinás del aborto?

No lo hubiera hecho, no lo haría. No tienen la culpa ellos. Siempre “salvemos las dos vidas”. No lo abortés si no lo querés, dáselo a alguien.
Esta historia es real. El nombre de la protagonista quedará reservado a pedido de ella.
 
Si vivís situaciones de violencia o conocés a alguien que esté en esa situación llamá al 144 o buscá algún centro de atención cercano.