sábado, 1 de septiembre de 2018

Se realizó un simulacro de accidentología vial en San Rafael

Los ejercicios que realiza la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de Mendoza sirven para que tanto los vecinos como quienes prestan servicio en este tipo se preparen y adquieran capacidad de reacción, principalmente cuando hay heridos de gravedad.

Foto Gentileza Uno San Rafael

La Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de Mendoza, dependiente de la Secretaría de Servicios Públicos, en conjunto con Bomberos de Mendoza realizó este viernes un simulacro de accidente de tránsito entre un vehículo de transporte público y otro particular. La escena incluyó el ejercicio de rescate con múltiples víctimas.



El ejercicio se realizó en la avenida Deán Funes, entre avenidas Domingo Sarmiento e Hipólito Yrigoyen, de San Rafael. Comenzó mediante una alerta del operador del CEO, que comunicó que en la intersección mencionada se había producido un choque entre un colectivo y un auto.

Como consecuencia, la gente del lugar señaló que había lesionados de ambos vehículos. Desde ese momento se comenzó a desplegar un operativo con el fin de socorrer a los heridos y prevenir otro posible siniestro en el área, puesto que, usualmente, las personas se detienen a mirar lo sucedido y entorpecen la labor de las autoridades.

Luego, personal del grupo especial de rescate (Bomberos) estableció en el lugar las zonas de seguridad correspondientes y solicitó el apoyo de personal policial para cortar las calles aledañas.

El simulacro continuó con la intervención del personal responsable de la atención prehospitalaria, que realizó las prácticas de emergencia, para luego trasladar a los lesionados en trabajo conjunto con el personal del servicio de emergencias.

El director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de la Provincia se refirió a la importancia de estas tareas: “Los simulacros nos permiten conseguir una buena formación en situaciones de emergencia y prevención, así como para conocer las capacidades de reacción y actuación. De este modo, podemos comprobar el grado de capacitación de las personas, la eficacia de los medios técnicos y recursos disponibles, verificar el tiempo de respuesta y la coordinación de los equipos internos”.

“La repetición periódica de los simulacros de emergencia ha servido y servirán, sin duda, a evitar males mayores ante situaciones de emergencia reales”, afirmó el funcionario.