jueves, 8 de agosto de 2019

Es sanrafaelino y enseña tango en Japón

Tras dictar clases de tango en la biblioteca Mariano Moreno durante muchos años, Juan Andrés Olave (37) llegó a Tokio, Japón, donde enseña tango de lunes a sábado mediante clases grupales, privadas y preparando exhibiciones para fin de año. Un gran artista sanrafaelino que el “2 x 4” por el mundo. 


No es nuevo que surja de San Rafael un artista que llegue a desplegar sus virtudes por el mundo. Es el caso de Juan Andrés, quien baila y enseña tango desde hace alrededor de 6 meses nada menos que en Tokio.
Asegura sin dudar que llegar allí fue como hacerlo “en otro planeta”, refiriéndose así a las enormes diferencias culturales que hay entre ambos países, lo que implica costumbres, idioma, comidas, organización, etcétera. Algo que remarca es el haber sido muy bien tratado por todos, especialmente por quienes se encuentran en el estudio donde trabaja y da clases de tango, como así también por los alumnos que tiene a su cargo, de los cuales, la mayoría, son personas adultas. 


Recuerda que todo esto surgió luego de ser invitado por un colega que había vivido en Japón y que regresó a Argentina para visitar a su familia. Juan lo conoció en una milonga. Debido a que en aquel país necesitaba de un compañero, es que lo invitó a Juan, a lo cual él accedió. Si bien reconoce que se trata de un país caro, destaca el nivel organizativo que posee por ejemplo, Tokio, a pesar de ser una de las ciudades más pobladas del mundo. Destaca que hay mucha seguridad, lo que permite salir con tranquilidad de noche, y que todo funciona (no hay problemas con los servicios, con el transporte, la limpieza, tcétera). Eso hace que si bien sea caro, se vuelva aceptable. 


Este artista está tomando clases de japonés a fin de tener mayor y mejor contacto con sus alumnos. Es que hay que decir que son muchos los japoneses que ven el tango como algo que vale la pena aprender a bailar y aún más si el docente es argentino. Juan siente que ese baile tenga un lugar privilegiado con respecto a otros trabajos, lo cual lo hace también, muy redituable.