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martes, 24 de diciembre de 2019

Morris Farré: Brindar lo mejor de sí en la prevención y en la lucha contra el cáncer

Morris Farré (66), es actualmente la presidenta de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer (Alcec) San Rafael, entidad que realiza un aporte invaluable para la sociedad ya que trabaja incansablemente para generar conciencia sobre la importancia de prevenir la temida enfermedad en sus diferentes variantes.


Hace 4 años, Morris buscaba dedicar una parte de su tiempo ayudando al prójimo. Llegó a Alcec invitada por una amiga que conocía aquella inquietud y desde un primer momento, se dio cuenta de que allí tendría mucho para hacer, mucho para dar, mucho para devolverle a la vida de lo que la vida le había dado.

¿Usted es sanrafaelina?
Sí, a los 18 años me fui a estudiar a Córdoba. Viví más de 30 años allá y hace 14 años volví a San Rafael. Fui a estudiar Bioquímica, hice un año y dejé porque pensé que no me gustaba, pero en realidad era que extrañaba tanto San Rafael, que me la pasé llorando. Pero ante la posibilidad de volver, me di cuenta de que mis padres me estaban dando una oportunidad que no podía desperdiciar. Así es que soy dietista-nutricionista. Como lo que más me gustó en la vida ha sido estudiar, después seguí estudiando otras carreras que me encantaron, como la licenciatura en Relaciones laborales, que es lo que ejercí y trabajé durante todo ese tiempo en Córdoba.

¿Cómo llegó a Alcec?

Yo siempre quise devolverle a la vida, lo que la vida nos había dado (salud, tener una familia, etcétera). Siempre me gustó pero no sabía dónde hacerlo. Cuando nos vinimos a vivir a San Rafael, una amiga (la actual vicepresidenta), me invita a venir. Vine para probar qué era esto, si me satisfacía o no, y la verdad es que me encantó. Vi la misión que se hace acá, que realmente me atrapó y vi que hay tanto para hacer que no dudé en quedarme. Tuve siempre el apoyo de mi marido y de mis hijos que sabían de este deseo.
¿Cómo se compone su familia?
Mi marido Horacio, y mis hijos Federico y Juan Pedro. Soy muy familiera, muy mamá y ellos sabían de este deseo de venir y me empujaron. Mi esposo es el más motivador de todos.

¿Qué significa Alcec en su vida?
Significa mucho, porque en la medida que podamos trabajar y dar información, ayudamos a mucha gente. Nuestra misión es la prevención y estoy convencida de que con ella se cura mucho y se llega a buen término. La intención es poder llegar a todos los hogares y a todas las personas para que hagan esta rutina de la prevención, del cuidarse, de los controles, porque es la manera de poder combatir esta maldita palabra que es el cáncer. 


¿Ha sufrido la pérdida de seres queridos producto del cáncer?
Si bien no fue eso lo que me llevó a unirme a Alcec, sí, sufrí la pérdida de mi mamá. Fue una cosa muy corta, muy rápida, gracias a Dios con poco sufrimiento y siendo ella bastante mayor (tenía 86 años).

Pero ver la gente, ver que se hacen los controles, que quieren ver que todo está bien, me motiva el doble.

Dentro de Alcec ha conocido gente maravillosa, ¿no?
¡Por supuesto! Lo primero que hice –la primera vez que vine– fue conocer un grupo de mujeres increíble. Gente mayor que desde hace más de 30 años le está poniendo el hombro a esta institución con muchísimos logros. Primero debieron darse a conocer; segundo, Alcec fue quien fundó en cierta forma el Fuesmen (Fundación Escuela de Medicina Nuclear). Viendo el problema que había con las personas con cáncer de mama, desde Alcec deciden tratar de conseguir una bomba de cobalto, que era lo que se usaba en ese momento para radiación y debido a que no existía la posibilidad de manejar eso, con un convenio que se hizo con la universidad y con el Ministerio de Salud, se forma Fuesmen. Nosotros hoy, somos veedores de Fuesmen, lo cual es una tarea adicional porque queremos que brinde la mejor atención, que tenga el mejor equipamiento y demás. No está en nuestras manos, pero sí el trabajar en la difusión y demás para que eso sea así.
¿Qué tareas le han tocado hacer desde que llegó?
Cuando llegué, a los pocos meses se renovó la comisión directiva y pasé a ocupar el cargo de secretaria, lo que implicaba relación con los medios, papelería, la parte protocolar y demás. Igualmente, somos tan poquitas, que hacemos de todo, dentro de lo que sabemos hacer cada una.

Este año me toca ocupar este cargo, lo cual hago muy placenteramente y con ganas de seguir para adelante, convocar a mucha gente que nos ayude para seguir trabajando.
¿Cuántas son las integrantes de Alcec?
Somos aproximadamente 10 personas, de las cuales algunas nos ayudan con su sabiduría, con su experiencia, que siguen viniendo a las reuniones pero no las podemos poner a trabajar en tareas que requieren tiempo, esfuerzo y demás, por una cuestión de que “ya hicieron lo suyo”. Para nosotros son muy importantes y lo valoramos, y hay otras cinco que somos las que nos estamos moviendo más mientras Dios nos dé salud.

¿Qué tal está la sociedad en cuanto a conciencia sobre la enfermedad?
Yo llegué hace 4 años que pertenezco a la institución y en ese tiempo vi el crecimiento que hubo en el consultorio de Alcec, lo cual quiere decir que si bien nuestro trabajo no es todo lo bueno que quisiéramos, ha ido llegando a la gente, a los distritos y demás y ha habido convocatoria. La gente viene para hacerse los controles y estudios que aquí son absolutamente gratuitos para todos los que no tienen obra social. El único problema que tenemos, es que Alcec no recibe subsidios de ninguna naturaleza y nuestros únicos ingresos son cuotas de los socios.

A veces las personas que menos tienen, son las que más apoyan. Quien quiera puede hacerse socio pagando una cuota de $25 y quien desee y pueda, tiene la posibilidad de pagar una de $50.

Además, tenemos la colaboración de la empresa Amsat que realiza un aporte todos los meses. Nos gustaría llegar a cada empresa, ya que con un pequeño aporte que haga cada una, para nosotros será muchísimo.

Ese dinero sería para ayudar a toda la gente de distritos o que no tenga posibilidades de movilidad, para que no deje sus controles o sus estudios por razones de dinero.

¿Qué se hace en Alcec?
Bueno, hay actividades todo el año. Están los consultorios que atienden de lunes a viernes con distintos especialistas y tenemos especialistas externos (de urología, tiroides, gastroenterólogos), que nos dan tiempo de sus consultorios particulares. Cuando necesitamos un turno, ellos nos lo dan gratuitamente.

Por otro lado, el tema de información: ir a los medios; tratar de hacer tomar conciencia, hablar de un tipo de cáncer por mes, difundir y darle mucha difusión; hay charlas y caminatas, son eventos que permiten la visualización, que la gente entienda que hay una entidad que presta estos servicios gratuitamente y que es muy importante.

Nuestra meta es que “Alcec” sea una palabra súper conocida, que la gene la escuche y sepa inmediatamente de qué se trata.

Después tenemos otra actividad, el “CROM”, que es el Centro de Recuperación de Operadas de Mama al que vienen todas las mujeres que fueron operadas y que necesitan algún tipo de masaje, drenaje linfático, ya que tenemos un salón y máquinas especiales donde viene la gente y se hace ese tipo de tratamiento y lo más importante es que se divierte, se ríe, comparten las mismas cosas, toman mate… es un momento que aprovechan incluso las personas que ya están curadas y no necesitarían seguir viniendo. Hace muy bien al alma ese encuentro.

El CROM está a cargo de tres voluntarias que todos los lunes y jueves vienen y se dedican a eso, llueva, haga frío, calor… es muy loable. 



Hay gente que prefiere no preguntar para no encontrarse ni remotamente con la palabra “cáncer”, ¿no? Eso ocurre mucho, el “prefiero no saber”. Pero si supieran que con la prevención pueden llegar a evitarse un mal momento ellos y sus familias, sería mucho mejor. Ahí está el trabajo nuestro: buscar que la palabra “cáncer” sea como la palabra “gripe”.

La mortalidad no se da solamente por cáncer, sino por muchas otras enfermedades, entonces hay que tratar de “amigarnos” con esa palabra para poder trabajar y pelearla.

¿En qué considera que desde el Estado se podría mejorar?

Creo que a través de algún subsidio. En San Rafael hemos tenido muy buen acompañamiento por parte de la Municipalidad y de Salud de la Provincia. La verdad que como entes gubernamentales, siempre nos han acompañado, siempre que hemos necesitado algo. Estamos muy agradecidos en ese sentido.

Cabe decir que estamos trabajando mucho con otras entidades, como la Cruz Roja, la universidad, con la Municipalidad y con Salud de la Provincia, porque estamos convencidos de que en la medida de que trabajemos codo a codo, los logros serán más importantes.

Algo que le parezca importante agregar: Que este tema de la prevención no solamente nos ataña a las mujeres, porque siempre se relaciona a Alcec con el cáncer de mama y yo convoco especialmente a los hombres, a que quiten ese miedo, porque la salud masculina es muy importante, no sólo en próstata, sino en testículos o pene, porque si bien se dan menos casos, ocurren y son curables. Entonces la consulta del varón –desde los 35 o 40 años– al profesional, tiene que ser un trámite más de esos que se hacen antes de llegar a fin de año.

También el asesoramiento de los chicos, en temas como el HPV y las relaciones sexuales, porque el cáncer no es “un tema de grandes” o “un tema de mujeres”, sino que nos abarca a todos. Es bueno que a los niños, desde el primario, ya se les hable del cuidado del sol, porque son muchas veces los niños los que nos enseñan a los grandes a cuidarnos.

Además, quiero agradecerles a los medios el que siempre estén y que nos acompañen en las tareas que hacemos.

Todos aquellos que deseen formar parte de Alcec aportando un granito de arena a esta noble causa, pueden hacerse socios. Existen dos posibles cuotas: una de $25 por mes y otra para quien quiera y pueda, de $50.

Alcec está en Coronel Suárez 487. Su teléfono es 0260 442-8359.