sábado, 16 de noviembre de 2019

Tiene 91 años y con orgullo está realizando la escuela primaria en San Rafael

En San Rafael tuvo lugar la Expo CEBJAs 2019, de la que participaron los 20 que hay en el departamento. Allí, estudian personas de todas las edades que, por diversas circunstancias de la vida, no pudieron hacerlo antes.

Entre ellas está Delia Frescour, una señora de 91 años que estudia en el centro de educación básica para jóvenes y adultos 3-066 “Profesora Norma Susana Díaz” y que inspira ganas de estudiar. Recibió una “Mención de reconocimiento al esfuerzo” de manos de las autoridades educativas presentes.


¿Por qué surgió el interés por estudiar?

Vengo de la provincia de Córdoba, hace 9 meses que estoy acá. Estaba sola allá y ya no podía vivir así, entonces mis hijas que están en San Rafael desde hace años, me dijeron que la única solución es que vengas a vivir acá, porque no estamos “a la vuelta de la esquina”. Y bueno, no lo pensé dos veces, estar con mis hijas es un orgullo.
Después, mi hija Martha me dijo que me había anotado en la escuela y yo dije que no, que no iba a ir. Entonces invité a mi hermana Antonia, que también está sola para que fuéramos juntas. Me dijo que sí, así que nos acompañamos las dos.
Me pregunto incluso, ahora que terminan las clases, ¿qué hago? Porque no puedo estar quieta.


¿Seguirá adelante?
Sí, por lo menos el año que viene pienso hacerlo, seguir adelante, no sólo por mí sino para llevar a mi hermana conmigo también.

¿Por qué no pudo estudiar de chica?
Porque vivíamos en el campo y cuando teníamos uso de razón, únicamente podíamos pensar en criar a los animales, ayudar a nuestros padres así que de escuela ni se hablaba. Lo poco que aprendí, fue mandando a mis hijas al colegio, a la par de ellas estudié algo y acá estoy, como queriendo seguir.
¿Cómo se compone su familia?
Tenía cinco hijas, pero una partió. Me quedan cuatro, tengo tres acá en San Rafael y una en Brandsen, Buenos Aires. Tengo a mis dos hermanas, nietos y biznietos.


Su hermana Antonia

Antonia Frescour también estudia en aquel CEBJA, tiene 83 años.

Antonia, ¿su hermana la empujó a estudiar?
Sí, estoy yendo a aprender porque yo no fui ningún año a la escuela. Aprendí a leer, escribir y sacar cuentas cuando mis hijas empezaron la escuela, entonces yo copiaba lo que ellas hacían y ahí aprendí. Ya antes mi padre nos enseñaba lo que él sabía, a leer algo y a sacar cuentas, cuentas chiquitas, pero con mis hijas aprendí a multiplicar y un poco más.

¿Y ahora?
Ahora voy mejor, estoy en primer grado y me gusta. Voy con Delia para acompañarla y porque nos hace bien, nos juntamos con personas de distintas edades y lo pasamos muy bien.

¿Se ha armado un lindo grupo de amigas también?
Sí, nos queremos mucho, nos extrañamos cuando no vamos así que todo es muy bueno.