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lunes, 1 de agosto de 2022

River sufrió una histórica caída con Sarmiento

El equipo de Gallardo no pudo con un Sarmiento que aprovechó sus momentos y luego aguantó con uñas y dientes.


Ya lo dijo Gallardo varias veces: este River modelo 2022 es irregular. Podrá ganar dos partidos seguidos y mostrar indicios de una levantada, pero rápidamente vendrá una derrota con un nivel general flojo que le tira para abajo lo anterior y no le permite sumar. Así le pasó este domingo contra Sarmiento, en una noche en la que volvió a jugar mal y casi no le generó situaciones de peligro a un rival que hizo su negocio: construyó una muralla de nueve jugadores por delante del arquero y aprovechó al máximo las pocas contras que tuvo y la pelota parada, siempre con la complicidad de los errores defensivos del local.

Así le viene pasando en el torneo: transcurridas 11 fechas, está a 10 puntos del líder...Tan flojo fue lo de River a nivel colectivo que hasta los que venían mostrando rendimientos por encima de la media se contagiaron y bajaron. Ni Aliendro, ni Palavecino, ni Simón ni Beltrán pudieron rescatar al equipo de una derrota que no estaba en los planes. Ni siquiera Borja, la gran figura ante Aldosivi, en su primera vez como titular y haciendo la tan pedida por los hinchas dupla con el Vikingo: estuvo estático y casi no participó del partido.

Lo de otras individualidades bajó todavía más: David Martínez tuvo otra noche para el olvido (lejísimos de su versión 2021), con fallas muy puntuales en la defensa (es responsable del primer gol de Sarmiento, ya que Mainero convierte a su espalda) y en la entrega de la pelota, fallando más que acertándole al compañero; y Elías Gómez no pesó con centros imprecisos y decisiones erróneas en algunas contras.

Mientras de un lado las cosas no salieron, del otro funcionaron a la perfección. Damonte fue astuto y complicó mucho a River con los cinco volantes, que generaron que el juego fuera lento y centralizado. Si la pelota pasaba, los defensores fueron una pared en la que rebotó toda esperanza del equipo de Gallardo. Pero el plan no murió ahí: cuando vieron el espacio, los ligeritos acompañaron a un solitario Lisandro López y aprovecharon las desatenciones defensivas del local. No fueron muchas, pero sí efectivas: así vinieron la habilitación de Martínez a Mainero para el primer gol y el corner que derivó en el segundo.

Fallas arriba, fallas abajo... Un combo letal para un Gallardo que se mostró inquieto y preocupado. ¡Hasta Armani se equivocó! Debió entrar un Juanfer Quintero enchufado y con muchas ganas para darle un poco de color a un equipo pálido: de su zurda salió el poco fútbol que generó River, con enganches y pases filtrados que salieron (como su asistencia a Mammana) y no, pero siempre con entusiasmo para pedirla y hacerse cargo.

No alcanzó. No alcanza, en realidad. River, el equipo de los millones invertidos, sigue sin encontrar la regularidad en este año y cada vez se aleja más del gran objetivo que le queda. Sin Copa de la LPF, rápidamente afuera de la Libertadores y a 10 puntos del líder en este campeonato: el más grande, muy lejos de todo...


Fuente: Olé