El tiempo - Tutiempo.net
LO ÚLTIMO

lunes, 13 de diciembre de 2021

No hay santos... tampoco santas




Lamentablemente con el correr de los casos (uno más triste y repudiable que el otro), la violencia de género se volvió un tema habitual, diario y hasta perdió novedad a puntos exagerados en cualquier noticiero, diario, revista o red social. Los hombres como protagonistas "activos", fracasan en el rol amoroso que alguna vez aseguraron tener y la mujer pende de un hilo, se acerca mucho a finales terroríficos. Sin embargo, la violencia, los insultos, los golpes no conocen de sexualidades.


Ocurre que se dan otro tipo de historias, que a veces quedan olvidadas o son despreciadas por los mismos medios de comunicación, porque la sociedad se encuentra aún en ese mismo rol machista que tanto repudia y por eso "el hombre no llora", él "nunca es la víctima". Hay quienes creen que el hombre, por el mero destino embrionario de ser hombre, tiene que soportar insultos, atropellos e incluso golpes y por supuesto, los mismos finales trágicos. Pero en esos casos, la violencia no es considerada un "agravante", es una suerte de dato más, lo cual queda en la nada en un país cuyo Poder Judicial es descreído -según datos oficiales- por más del 80% de la población. La Justicia existe poco en general... o no existe.

Llamativamente, la violencia de género es un tema demasiado delicado para que se lo trate como una "herramienta" utilizable para hacer daño. Ocurre que con frecuencia nos encontramos con mujeres que se jactan de ser el "sexo débil" y arremeten sin piedad, con todo tipo de amenazas que rozan la extorsión: "O haces esto, o te denuncio", "o te bancas insultos y golpes, o te denuncio", "o te olvidas de tu hijo, o te denuncio". Es decir, de alguna manera son mujeres que usan mujeres realmente violentadas o asesinadas, para ocupar un espacio que no les corresponde.

En definitiva, no hay santos, pero tampoco santas y no todas las historias de terror son ciertas. El mundo sufrió el terror causado por Josef Mengele o Rudolf Hoss, pero también el causado por Irma Grese o María Mandel*.

*Criminales nazis de campos de concentración, durante la II Guerra Mundial.

Por Max Belaeff