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viernes, 20 de noviembre de 2020

El honor de entrenarse con un campeón

El honor de entrenarse con un campeón



El reconocido boxeador y ex campeón mundial malargüino Juan Carlos “Cotón” Reveco, en una inolvidable actitud, se dispuso a enseñarle algunas técnicas del deporte al joven kickboxista sanrafaelino Miguel Ángel Fernández, quien se mostró sumamente agradecido al respecto.


El 22 de junio del 2007, Reveco se enfrentó en el polideportivo Vicente Polimeni, de Las Heras, al tailandés –hasta entonces también invicto– Nethra Sasiprapa, quedándose con el título de la categoría minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). El 13 de octubre del mismo año, defendió exitosamente el título en el mítico estadio Luna Park, frente al boxeador mexicano Humberto Pool, con un contundente nocaut en el 5º round luego de un potente gancho al hígado. Se trata sin dudas, de uno de los deportistas con mejor historia que ha dado nuestra provincia.






Por otra parte, el kickboxista Miguel Ángel Fernández (24) se encuentra viviendo y trabajando en Malargüe desde mediados de junio, dando clases de ese deporte que tanto lo apasiona. Desde hace tiempo su intención era trabajar allí, pero –según señaló en con La Ventana San Rafael– debido a la pandemia todo se adelantó.

Hace algunos días, este joven tuvo la oportunidad de encontrarse con “Cotón” Reveco, compartir con él algunas charlas e incluso entrenar y recibir muy buenos consejos. Es que su padre tenía una reunión con otro hombre a la que Miguel lo acompañó, y mientras hablaban salió el tema del kickboxing. Resultó que aquel hombre es nada menos que el padrino de “Cotón” y lo invitó a presentárselo.






Gracias a aquello, el joven sanrafaelino tuvo la oportunidad de tomar un café con el campeón, lo cual abrió las puertas a un entrenamiento que seguramente Miguel no olvidará más. “Me ayudó con las manoplas en algunas cosas, porque si bien el kickboxing se complementa con el boxeo, cambia mucho la dinámica cuando es combatir sólo con las manos; así que me estuvo corrigiendo unas cosas y me dijo que aprendo rapidísimo, que podría pelear en boxeo; la pasé muy bien, es alguien muy humilde, sencillo, un maestro”, aseguró y agregó: “Yo lo conocía de nombre y por haber visto peleas suyas en internet, pero nunca había estado con él”. “No me caía la ficha, y encima fue todo improvisado, se dio todo de la nada. Está bueno aprender, por más que mi disciplina sea diferente, está bueno siempre ir complementando”, aseguró felizmente y añadió: “Me dio consejos sobre mi categoría y mi altura (porque él también es de baja estatura como yo), y me recomendó qué es lo ideal para nuestra categoría. Al principio, cuando estábamos haciendo manoplas, sentí que me adapté al toque e incluso me lo dijo él”.






Más allá de lo netamente boxístico sobre el cuadrilátero, Miguel resaltó que además tuvo la oportunidad de hablar de temas muy útiles, por ejemplo, cómo enfrentar peleas largas, cómo regular y cómo vencer al miedo antes de los combates, entre otros. “Me pone muy feliz que él haya querido ayudarme”, expresó.