sábado, 26 de octubre de 2019

Un siglo rodeada de libros

La biblioteca “Antonio Epifanio Díaz”, ubicada dentro de la escuela 9-003 Normal Mercedes Tomasa de San Martín de Balcarce, cumplió este mes su primer siglo de vida. Fue recordado especialmente por jóvenes del nivel secundario y del superior. Miembros del Rotary Club San Rafael dejaron allí una placa recordatoria. 


Antonio Epifanio Díaz fue muy importante en la historia de la escuela Normal, más allá de no haber nacido en San Rafael (era correntino) y graduarse en la Escuela Normal de Maestros anexa al Colegio Nacional de la provincia litoraleña.
Fue director de la Escuela Normal de Preceptores (así se llamaba otrora la institución) entre 1918 y 1928, año en que falleció -el 23 de noviembre-.

El 12 de octubre de 1919, la colectividad Hispánica sanrafaelina organizó el tradicional banquete para conmemorar el (por entonces) Día de la Raza, oportunidad en que Díaz pronunció un discurso de forma brillante. 


Durante su alocución señaló que la escuela carecía de una biblioteca y subrayó la importancia de propiciar su creación; el pedido tuvo una respuesta inmediata por parte de los concurrentes al banquete, que donaron dinero en efectivo para la concreción del anhelo.

Entre otros libros de educación y Ciencia, se adquirieron el Diccionario Enciclopédico de Montaner y Simón de veintiocho tomos, que aún se conserva.

La fecha elegida como de fundación fue justamente el 12 de octubre y, en honor a su mentor, el 30 de junio de 1961 la biblioteca fue nombrada “Antonio Epifanio Díaz”. 


Creador del pupitre unitario, y siempre con un trato cordial y afable, se ganó el aprecio y respeto de sus compañeros de tarea y la amistad de muchos vecinos del San Rafael de antaño, ya que no solo se preocupó por la educación y la cultura sino también por otras actividades intelectuales.

La biblioteca “Antonio Epifanio Díaz” es una de las bibliotecas escolares más grandes del departamento, ya que cuenta con 16.000 ejemplares. Tiene dos espacios, uno que contiene libros nuevos y funciona como espacio de lectura, y otro que guarda ejemplares desde 1919 en adelante, en el que se puede estudiar y utilizar un televisor para proyecciones. 


Como escritor, Díaz escribió “Método de lectura y escritura”, “La historia en acción”, “Dramatización histórico-escolares”, varias letras y cantos escolares, “Don Pedro Vargas” (obra que no alcanzó a ser publicada) y “Dos mil palabras”, cuyo ejemplar puede ser disfrutado en la biblioteca.