jueves, 3 de octubre de 2019

Investigan un presunto fraude financiero en el Vaticano

El papa Francisco ordenó una profunda investigación por un presunto fraude financiero que involucra a funcionarios de alto rango en el Vaticano, informó hoy la revista italiana L‘Espresso. 


Un artículo periodístico de la revista italiana L"Espresso indica que a causa del aparente negociado fueron suspendidos de sus cargos cinco funcionarios, entre ellos una de las máximas autoridades de la Autoridad de Información FInanciera (AIF), un organismo creado para evitar fraudes y operaciones financieras irregulares.


El reporte de la publicación romana informó que la investigación apunta a operaciones financieras "realizadas a lo largo del tiempo" y se centra en compras y ventas por valores millonarios de propiedades en el exterior, especialmente en Londres.

Esas operaciones se hicieron en perjuicio del Instituto para las Obras de Religión, más conocido como Banco del Vaticano.

La agencia EFE señaló que ayer los gendarmes vaticanos requisaron documentación y ordenadores en la Secretaría de Estado de la Santa Sede por orden del promotor de Justicia (fiscal), Gian Piero Milano, después de recibir una serie de denuncias a comienzos del pasado verano.

Según L"Espresso, en el marco de la investigación se ordenó la suspensión de dos altos ejecutivos de la secretaría de Estado, Vincenzo Mauriello y Fabrizio Tirabassi; de la empleada administrativa Caterina Sansone, y dos altos dirigentes vaticanos, monseñor Maurizio Carlino, a cargo desde hace algunas semanas de la Oficina de Información y Documentación; y el director de la AIF, Tommaso Di Ruzza.

"Los mencionados podrán acceder al Estado exclusivamente para ir a la Dirección de Salud e Higiene para obtener servicios relacionados, o bien si son autorizados por la magistratura vaticana. Monseñor Carlino continuará residiendo en la Domus Sanctae Marthae", señaló una disposición de circulación interna en el Vaticano.

También está bajo investigación la gestión del Óbolo de San Pedro, que recoge las ayudas económicas que los fieles ofrecen al Papa para que sean destinadas a obras de caridad.