jueves, 26 de septiembre de 2019

En San Rafael solamente el Hospital Schestakow puede atender partos de alto riesgo

Lo determinó el Ministerio de Salud en una categorización que acaba de hacer efectiva. 


A partir de ahora, los mendocinos podrán saber qué tipo de servicios brindan las maternidades privadas y de esta manera, que tanto mujeres por parir y recién nacidos puedan recibir la atención adecuada según el nivel de riesgo.
El mayor beneficio es lograr una mejor atención de los bebés que nacen prematuros o con bajo peso, es decir con menos de 1.500 gramos, lo cual permitirá mejorar su sobrevida. Esta actualmente ronda el 70% y en ello mucho tiene que ver que se pueda dar respuesta con la asistencia pertinente.

Ayer se conoció que, de las 23 maternidades privadas de la provincia, son cinco las que tienen servicios adecuados para atender estos casos, es decir, de alta complejidad.

Es que finalmente, el gobierno de Mendoza dio a conocer una categorización de las maternidades privadas en la que venía trabajando desde fines de 2017 y que, aseguran, es la primera en el país. 


Así, cada una quedó catalogada en un determinado segmento en función de los casos que puede atender de acuerdo a su nivel de complejidad.

La Clínica de Cuyo, Clínica Santa María, el Hospital Español, el Hospital Santa Isabel de Hungría y el Hospital Virgen de la Misericordia son los calificados con categoría III B, la de mayor complejidad. Estas clínicas podrán asistir partos de embarazos de menos de 32 semanas, aquellos considerados de alto riesgo.

Al Hospital Italiano se le asignó la categoría III A y podrá recibir aquellos con más de 32 semanas de gestación. En tanto, al resto se le otorgó categoría II, y podrá atender la mayoría de los casos, aquellos con más de 35 semanas.

Hay que tener en cuenta que en nuestra provincia, entre el 1,2% y el 1,3% son embarazos de alto riesgo o con gestación menor a 32 semanas.
“Si bien en Mendoza nacen pocos prematuros al año, son entre 330 y 350. Esos niños tienen que nacer en una maternidad acorde a su complejidad, es decir en una maternidad III B. Se había detectado que el 40% de los niños que nacen en el sector privado y con menos de 1.500 gramos, nacían en maternidades que no tenían la capacidad para poder atenderlos”, señaló el subsecretario de Salud, Oscar Sagás.

La atención será obligatoria

El ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes ya había hecho esta categorización en el sector público de la provincia en 2014, lo que permitió implementar una red de atención perinatal. En esta ocasión decidió trasladarla al ámbito privado, tras detectar la alta proporción que nacía en servicios inadecuados lo cual impacta en su morbimortalidad.

Por ello, desde el ministerio subrayaron que esto “posibilitará que toda madre y todo niño tengan derecho a un parto seguro y respetado”.

A partir de ahora se exigirá que todas las obras sociales y prepagas tengan convenio con efectores nivel III B, adonde puedan derivar a sus pacientes de alto riesgo. Así lo detalló a Los Andes Mónica Rinaldi, directora de Maternidad e Infancia. La funcionaria explicó que hoy saldrá una resolución complementaria en la que se exige esto y que será su área la encargada de controlarlo, quien no lo cumpla deberá pagar una multa.

Aclaró además que aquella entidad que no pueda cubrir el servicio en un privado podrá tener convenio con alguna maternidad nivel III B pública, que son dos: el hospital Lagomaggiore y el hospital Schestakow de San Rafael.

Y aclaró: “Es bueno saber que la mayoría de los partos son de bajo riesgo (98,8%) y pueden atenderse normalmente en un maternidad categoría II”.

Procedimiento

Hay que tener en cuenta que en Mendoza nacen por año alrededor de 30.000 niños, de los cuales el 54% nace en el sector público.

Los servicios nivel III deben asegurar cuidados especializados. Esto implica contar con servicio de terapia intensiva, ajustándose a las Normas de Servicios de Terapia Intensiva de Adultos. También deberán tener servicios de Apoyo en especialidades generales como Clínica Médica o Cirugía así como en otras como cardiología y nefróloga para interconsultas.

“Los hospitales de tercer nivel desarrollarán el máximo nivel de alto riesgo perinatal, sugiriendo desde esta recomendación que estas instituciones no atiendan el parto de segundo nivel”, informó el ministerio.

Lo que se hará es detectar factores de riesgo en el primer nivel de atención, para que en ese caso la paciente embarazada pueda ser derivada al segundo nivel, de mayor complejidad, y allí se determine cuál es la asistencia más adecuada.

Rinaldi explicó que las maternidades que no puedan atender un caso deberán derivarlo, algo que hasta ahora no ocurría en todos los casos lo que implicaba riesgos para el niño y la madre.

“Desde que empezamos a trabajar esto muchas han comenzado a dejar de atender casos que no eran acordes a su complejidad y derivarlos. Muchas derivaciones son al sistema público. Algunas decidieron comprar equipamiento y adaptarse para obtener mejor categoría”, señaló.

Se ha estipulado una larga lista de condiciones y enfermedades previas que pueden considerarse factor de riesgo. Entre ellas se cuentan casos de hipertensión, sobrepeso de la madre, alto o bajo peso del niño, malformaciones fetales, VIH, embarazo doble, entre otros.

El jefe de Maternidad del Hospital Español, Héctor Andrewartha, consideró que es una estrategia bien ideada, pero si se cumple, están a la expectativa de cómo sucedan las cosas. “Es que para llegar a una categoría III B la institución se tuvo que poner a tono en muchas cosas, como servicios adicionales o guardia de obstetricia las 24 horas; las que ya están clasificadas ya hicieron el esfuerzo y las que estamos en ese nivel tendremos auditorías eventualmente y sin aviso”, explicó.

Categorías en los hospitales públicos

Ya en el año 2014 el Ministerio de Salud de nuestra provincia había realizado una categorización de las maternidades públicas. La intención del momento era conformar una red de atención perinatal para los nacidos en la provincia.

Desde ese momento, las jerarquías que se determinaron siguen el siguiente esquema según la complejidad que pueden atender:

Categoría III B (alta): hospitales Lagomaggiore y Schestakow (San Rafael). A esto se suma la Neonatología del hospital Notti.

Categoría III A: hospitales Perrupato y Paroissien.

El resto de los hospitales públicos encajan en el nivel II: hospitales Scaravelli, Ramón Carrillo, Saporitti, hospital de Malargüe y el Enfermeros Argentinos de General Alvear.

Fuente: Diario Los Andes