viernes, 21 de junio de 2019

Proyecto pretende prohibir la mutilación de animales como moda o estética

Cortes de orejas y colas, extracción de garras entre otras operaciones que atentan contra fisonomía natural de los animales. 


Con la excusa de “moda”, o que es habitual en esas razas o simplemente buscando la belleza que nosotros creemos que es belleza, nuestros animales sufren mutilaciones, extirpaciones, amputaciones, extracciones, cortes, cirugías cosméticas o cualquier otro tipo de intervenciones quirúrgicas, a animales domésticos y salvajes. Por esta razón es que la senadora del PRO Cecilia Páez presentó un proyecto (expedienete 72371) a través del cual justamente se prohíben este tipo de prácticas en todo el territorio provincial.


Lo cierto es que es común desde hace muchos años, cortar la cola y las orejas a ciertas razas de perros, el argumento utilizado para justificar esta medida es que “se ven mejor, los protege y mejora su higiene”. Pero realmente esta práctica afecta la interacción social del perro, además de exponerlo al dolor y a posibles infecciones. De hecho, desde hace un tiempo varios veterinarios se están negando a realizar estas amputaciones y dan diferentes razones para no hacerlo.

Tradicionalmente se realizaban este tipo de operaciones en animales que se utilizaban para la caza o las peleas, para evitar ser lesionados en esas partes blandas. Además, en perros guardianes se llevaba a cabo esta práctica para que tuviesen un aspecto más feroz y en los perros pastores para que al defender al rebaño de posibles depredadores -como zorros, lobos u otros perros salvajes- no fueran heridos con facilidad. 


En el siglo XIX empezaron a surgir voces críticas a este tipo de prácticas, pero no fue hasta el 1839 cuando Sir William Youatt publicó en un ensayo en contra de las mismas en la revista The Veterinarian, alegando la falta de necesidad de este tipo de intervenciones.

Sin embargo en los últimos años muchos veterinarios ya se niegan a efectuar estas operaciones, que básicamente son amputaciones. No se trata de cortes, sino de amputaciones. Los cortes de uñas o pelo no son eventos traumáticos, sino parte de la rutina de limpieza y mantenimiento del perro. Pero en la amputación de la cola (caudectomía) y de las orejas se seccionan cartílagos, nervios, vasos sanguíneos y otros tejidos además de la piel. En caso de necesitarlo por motivos patológicos, los animales han de someterse a una analgesia y una anestesia, como si se tratara de una intervención mayor.

La amputación estética se realiza en animales muy jóvenes, los rabos en animales de días, a los que no se les practica muchas veces ningún tipo de analgesia o anestesia, por lo que conlleva un sufrimiento mayor.

Las amputaciones de orejas suelen realizarse en animales de entre 6 y 9 semanas, por lo que sufren el riesgo de la anestesia general, además de los peligros de una mala intervención en caso de no ser realizada por veterinarios. 



¿Cómo se aplicaría esta medida?

En Mendoza, el nuevo Código Contravencional (2018) lo enmarcaría en el artículo 140 pero no se especifica si este tipo de intervenciones quirúrgicas son consideradas maltrato o crueldad:

Art. 140 - Maltrato contra un animal doméstico o silvestre. El que cometiere acto de maltrato contra un animal doméstico o silvestre será sancionado con multa de ochocientas (800) u.f. hasta mil (1.000) u.f. o arresto de quince (15) días a treinta (30) días. Se aumentará la multa en mil quinientas (1.500) u.f. hasta cuatro mil (4000) u.f. o arresto de quince (15) días a cuarenta (40) días si el acto fuere de crueldad.