sábado, 29 de junio de 2019

María Rosa Sesé: Periodismo joven y católico

María Rosa Sesé es una técnica superior en Comunicación Social de 27 años, oriunda de Jaime Prats, casada y mamá de un niño de 1 año. Ama el periodismo y la magia que puede producir la luz de “aire” cuando se enciende y uno posee un micrófono cerca. Es la conductora de “Vida de Iglesia”, por Canal 21. 


¿Qué te hizo llegar al campo de la Comunicación?

Desde chica jugaba mucho con mi hermano Francisco a la “radio”. Armábamos una radio con dos caseteras, bajábamos el volumen y jugábamos a que éramos los dos locutores, y así, de chiquita me empezó a gustar mucho la radio. Tenía una “tía postiza”, María Rosa Leico que hacía un programa de radio en General Alvear que escuchábamos en Jaime Prats y ella me invitó a participar de la radio una vez a la semana o cada 15 días, así que empezaba a ir. Así empecé con la radio que desde chica fue lo que más me gustó y como todos dicen, una vez que entrás a la radio, tiene una magia tan linda que no te podés alejar de los medios.

Cuando me egresé del secundario lo único que quería estudiar era Comunicación. Todos me decían “es algo fácil, la cabeza te da para ser abogada o contadora”, porque tenía uno de los mejores promedios, pero yo quería Comunicación. Hice lo que me gustaba a pesar de que al principio fue difícil que lo entendieran. La verdad es que estoy agradecida porque hoy trabajo de esto que es lo que me gusta.

¿A nivel nacional a quién admirás? Dentro de los noticieros de la televisión, me gusta mucho Telefé, Rodolfo y Cristina, esa dupla me encanta, esa forma de comunicación que tienen, el carisma que transmiten. Ellos son los que más me gustan, que me puedo sentar y disfrutarlos.

¿Cómo llegaste al Canal Católico?
En tercer año de la Tecnicatura en Comunicación Social teníamos que hacer pasantías. Fue el primer año que Canal 21 y Productora San Gabriel (que es donde trabajo), decidieron abrirles la puerta a los pasantes de la Fundación Santísima Trinidad. Yo entré e hice pasantías por dos meses. Días después me llamaron y me dijeron que estaban muy contentos y que de los chicos que habían hechos las prácticas, yo había sido la más puntual, que decían 9 de la mañana y 9 menos 5 estaba tocando el timbre. Esa responsabilidad, el compromiso y la puntualidad –que hoy en día quizás son cosas que no se tiene muy en cuenta– ellos los valoraron y además les gustó la predisposición que tuve y me contrataron al año siguiente. Desde el 2013 que estoy trabajando con ellos. 



¿Cómo se compone el equipo?
Juan Pablo Báez, el padre José Antonio Álvarez, Mariano Durán, Melisa Pino, Marco Alcaya, y Juan Lacam, y además hay muchos voluntarios que vienen ayudar.

¿Qué tal es el equipo?
Siempre digo que es como “una familia” y realmente es así. Somos muy amigos, nos llevamos muy bien. Si bien mi horario es de 8.30 a 11.30, a veces pasa que me vas a ver quizás a las 5 de la tarde o a las 9 de la noche, porque paso, sé que están los chicos y me quedo a tomar mate o paso a la noche y sé que están grabando, y pregunto qué necesitan. Es un ambiente en el que vas a ver a los chicos que tienen un horario fijo, pero sin embargo, se manejan también en otros horarios porque al tener tan buen clima y ser todos amigos, no te molesta. A veces son 3 horas, pero te quedás 4 o 5.

El año pasado tuvimos una crisis económica que afectó a todo el personal y en vez de decir “nos vamos, renunciamos”, decidimos hacer una venta de pizzas pre-listas. Fuimos todos a rallar queso, armamos todos pre-listas, nos movimos todos, entonces es una unión tan grande, amigos tan grandes y valorás tanto la amistad, el buen trato, que te hace sentir cómoda (yo me siento tan cómoda), que pasa eso, no te molesta el pasarte de horas. Además, cuando hacés algo que te gusta (como en mi caso, que estudié esto), pasa el tiempo pero le dedicás más y no te importa, no esperás que te paguen por eso, lo hacés por entrega. 



¿Cómo es hacer el programa?

Tiene una estética particular, porque a diferencia de los otros noticieros, nosotros nos enfocamos solamente en un contenido meramente católico, en el noticiero “Vida de Iglesia” que sale los domingos por TVA, después de la Santa Misa. Durante toda la semana vamos recolectando noticias. Al principio, cuando llegué, costaba mucho que la gente entendiera que había un medio de comunicación para difundir esas noticias, y las parroquias o movimientos daban a conocer sus actividades en su círculo nada más. La idea de nosotros era transmitir y que por ejemplo, Cuadro Nacional que tiene la Iglesia del Perpetuo Socorro, diera a conocer su fiesta patronal, porque quizás en el centro había alguien que quería saberlo, o sobre qué se iba a hablar en la Novena. Ese fue el trabajo que fuimos haciendo: difundir las actividades que realiza la Iglesia. Hay muchas cosas que incluso yo –hasta que entré acá– desconocía que hace la Iglesia Católica por el bien, por ejemplo, merenderos que tiene Cáritas, que también entrega becas a chicos universitarios; lo que hacen los chicos de la Noche de la Caridad que le dan comida o abrigo a gente de la calle todas las noches; los hogares de Rama Caída, que tienen una vocación impresionante… Eso es lo que tenemos, esa es nuestra función y mi mayor objetivo es poder mostrarle a la sociedad cuando golpean a la Iglesia y muestran las cosas malas, también demostrar que se hacen cosas buenas.

¿Qué soñás que te pase en cuanto a la Comunicación (o Periodismo)?

Mi sueño máximo lo veo siempre cuando vamos al anfiteatro con mis papás –Francisco y Margarita– a la Fiesta de la Vendimia, porque a mis papás les encanta. Ellos me miran, ven a los locutores y me dicen “hija, ¿cuándo te vamos a ver ahí?” Realmente ese es un sueño que me gustaría cumplir, conducir Vendimia y cumplirles también el sueño a ellos.