miércoles, 1 de mayo de 2019

Un sanrafaelino ve en la energía solar una manera de abaratar costos y contribuir al medioambiente

Diego Salomone es un ingeniero industrial que ejercía su profesión en San Luis, pero por cuestiones personales debió volver a vivir a San Rafael, donde actualmente trabaja junto a sus hermanos en un minimercado familiar. Frente a impagables boletas de energía eléctrica, empezó a ver una salida en la energía solar, no sólo para él sino para muchas pymes del departamento. Pide la colaboración del Municipio. 


El ingeniero Diego Salomone (38) junto a su familia posee un comercio en calle Alem y Comodoro Py. Si bien ya lo venían notando, en marzo de 2018, sintieron verdaderamente el significado de pagar boletas exorbitantes de energía eléctrica.
A través de redes sociales y medios de comunicación, decidieron impulsar dos convocatorias con las que lograron juntar a muchas personas en el Kilómetro Cero que poseían el mismo reclamo puesto que la problemática no es exclusiva de nadie. No obstante –según lamentó– “el reclamo quedó en reclamo”. Más tarde hubo una audiencia pública en Mendoza. Él se inscribió en el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), preparó un Power Point y fue con él. Hizo una exposición en la que mostró el caso de su negocio haciendo hincapié en las boletas de energía y el incremento que había sufrido. “Por más que ellos necesitaran cobrar ese valor para cubrir los costos (que no sé yo si son tales o no), está la otra parte que es preguntarse si el consumidor los puede pagar. De hecho, un año después vemos el desastre, la caída de consumo y se debe a que la gente tiene menos dinero disponible para consumo”, dijo y agregó que en el caso suyo, debieron achicar el local y reducir personal, entre otras lamentables medidas. Sintió además, que con la tarifa no se podía quedar en “listo, no se pudo, no hacemos nada”.

Por todo esto, es que hace algunos meses a Salomone le surgió la inquietud de la generación de energía solar, teniendo en cuenta que el año pasado Mendoza adhirió a la Ley Nacional de Generación Distribuida. Empezó un curso de instalación de paneles solares, buscó datos sobre la región en cuanto a las horas de sol, el rendimiento del equipamiento, etcétera.

Tras hacer diversos cálculos, descubrió que con lo que consumen en su negocio de energía, para ahorrar 9 mil pesos mensuales, debería realizar una inversión de 700 mil pesos sólo en equipamiento (paneles solares, inversor trifásico). Se puso a investigar alternativas de financiamiento siempre con la intención de después acercar toda esta información a las personas que oportunamente lo habían acompañado en los reclamos que realizó. Sin embargo, se encontró con muchos frenos en ese sentido.

En el marco de aquella búsqueda, descubrió que existe una organización municipios por el Cambio Climático, donde en el caso particular de Godoy Cruz, Mendoza, tomó un crédito para la creación de un parque solar de un megawatt de generación para alumbrado público. Es por eso que lo que Salomone cree que podría llevarse adelante, es que el Municipio de San Rafael, hiciera las gestiones necesarias para pedir los créditos y que a su vez entregara luego créditos a los particulares. “De este modo tendríamos reintegro y plazo. Según mis números yo necesitaría 7 y 8 años para devolver sólo capital, y no es viable”, explicó este profesional que incansablemente está trabajando no sólo para él sino para que un importante grupo de pymes se vea beneficiado.