lunes, 27 de mayo de 2019

El 31 de mayo vence el plazo para inscribirse en la Plan de Mejora Competitiva Frutícola

Los productores interesados en reconvertir sus montes frutales deben solicitar el financiamiento a través del Instituto de Desarrollo Rural.


Para la segunda edición del Programa de Mejora Competitiva Frutícola, el Gobierno de Mendoza destinó $40 millones con lo que pretende financiar unos 70 proyectos de infraestructura productiva y otorgar otros 40 créditos para que los productores compren maquinarias e incorporen tecnología.
El objetivo planteado para este año está en reconvertir un mínimo de 70 hectáreas de frutales e introducir mejoras en 500 ha, tras el éxito que el programa tuvo durante 2018. En ese año se cubrió una superficie de 1.110 ha, de las cuales en 136 ha se erradicaron y reimplantaron por completo en monte puro, mientras que en el resto las intervenciones se basaron en la reposición de fallas en la plantación, nivelación de parcelas, podas de conducción y mejoras en el riego.

Desde el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) informaron sobre la tendencia a mejorar las variedades dentro de la misma especie frutal. Por ejemplo, cambio de variedades antiguas de durazno de industria o de ciruela de industria hacia variedades o clones más productivos y con mejores características de cultivo.

Estas inversiones tienden a resolver uno de los principales problemas de los montes frutales mendocinos, que es la falta de productividad, con una producción promedio de fruta entre 15 toneladas por hectárea.

Con las labores realizadas se espera lograr rendimientos cercanos a las 20 toneladas/ha, lo cual implica un aumento porcentual de 30 puntos. Ese valor, multiplicado por la cantidad de hectáreas mejoradas, implica 5.500 toneladas incrementales.

Por otra parte, de las 136 ha implantadas nuevas, que entrarán en producción recién en 2021 y alcanzarán producción plena en 2024, se espera un rendimiento por hectárea cercano a 30 toneladas, debido a que fueron pensadas con la más alta tecnología y en base a variedades más productivas.

En este sentido, la producción se traducirá a unas 4.000 toneladas de fruta de excelente calidad apta para exportación, que remplazarán cerca de 2.000 toneladas que se cosechaban de montes deteriorados y con variedades obsoletas que fueron erradicados.