sábado, 4 de mayo de 2019

Conformaron el jurado del caso Florencia Peralta que comienza esta semana

Se llevó a cabo una audiencia secreta, en la que quedó conformado un jurado de 12 personas que deberá determinar la culpabilidad o inocencia de Damián Ortega, único acusado del asesinato de Florencia Peralta el 13 de septiembre de 2016.


Entre el 7 y el 10 de mayo, se desarrollará el juicio en el que se lo acusa a Ortega de darle muerte a su pareja, Florencia Peralta. El juez a cargo de la causa es el doctor Jorge Yapur; los fiscales son Pablo Peñasco y Mauricio Romano; los defensores del acusado son Mariela Herrera y Waldo Torres; y el abogado querellante que represa de la familia Peralta, es Alejandro Cazabán. Todos ellos trabajaron en la selección de 12 personas para la conformación del jurado titular y 4 que serán suplentes, el cual fue elegido entre 96 personas de San Rafael, General Alvear y Malargüe.
Se trata de seis hombres y seis mujeres, cuyas edades y profesiones se darán a conocer el primer día del juicio. Ellos deberán seguir con atención cada momento de la audiencia. A ellos serán destinadas las exposiciones de las partes, como así también escucharán atentamente las declaraciones de testigos. Y una vez finalizados los alegatos, en una sala a puertas cerradas, tendrán que evaluar dos cuestiones: ¿Está probado el hecho que se juzga? ¿Es culpable o no el acusado? Esto es porque según la legislación vigente, para que exista condena las 12 personas que integran ese jurado deben coincidir con la culpabilidad del acusado. De lo contrario, deberá reabrirse la investigación puesto que no tendrá pena. Es necesario destacar que las identidades de los integrantes del jurado son secretas y que por estricta disposición legal no podrán ser divulgadas por los medios de comunicación.

Ortega llega al debate en libertad, luego de vencerse el plazo de la prisión preventiva, la que lo mantuvo bajo arresto durante 2 años y 6 meses. Está acusado del delito “homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género”, lo que implica –de ser culpable– prisión perpetua.