domingo, 24 de marzo de 2019

Una sanrafaelina que crece en el hockey social

La selección argentina de Hockey Social llamada “Las Lobas”, sumó importantes jugadoras de nuestro departamento, entre ellas a Tamara Spezzano. Fue luego de que fueran vistas desarrollarse en el torneo local de hockey Acción que organiza la Dirección de Deportes de la Municipalidad de San Rafael. 


El proyecto del Hockey Social se armó hace 7 años con la participación de todos los barrios carenciados, con el objetivo de sumar chicas a la actividad a fin de que jugar al hockey no sea un impedimento, puesto que los elementos para hacerlo tienen un costo elevado. La intención es que se convierta en un deporte inclusivo. Tamara Spezzano (22), una jugadora por demás destacada, se refirió al tema.

¿Desde hace cuánto tiempo jugás al hockey?
Desde hace 7 años.

¿Qué necesitan en el club?
Se nos complica mucho con la parte económica porque las chicas son de barrios carenciados. No hay ni siquiera para pagar el árbitro, nosotros no cobramos cuota, es todo totalmente gratis, social. Los materiales hacen falta, porque hoy los palos para poder jugar son caros y ya no son los iniciales.

¿Cómo puede hacer la gente para aportar al club?

Nos gustaría conseguir un sponsor, para conseguir aunque sea las tortitas o algo para el “tercer tiempo” que se hace después de un partido.
¿Dónde entrenan?
En la cancha del Polideportivo Nº 2.

¿Qué cantidad de gente está involucrada en el club?

Alrededor de 50 chicas tenemos nosotros desde 16 años en adelante, hasta 45 años aproximadamente. El entrenador es mi papá, Fabián Spezzano, que desde que arrancó el hockey nos acompañó siempre. 


¿Y en tu caso?
Yo siempre entrené con él, yo empecé a jugar cuando mi hermana me invitó a un equipo que se había hecho en Pilares. Después estuve en el Club de Pescadores un tiempo y después decidimos mi hermana y yo formar un equipo y de ahí es de donde salí. En el Club de Pescadores ya estaba el equipo armado y nosotras que éramos más nuevas no teníamos muchas posibilidades de aprender o de jugar.
Mi papá venía de entrenar en Buenos Aires y tenía experiencia así que nos venía muy bien.

Empezamos entrenando en un playón del parque Norte, mi papá nos enseñó tácticas, jugadas, posiciones y se sumaron más chicas. Gracias a Dios todavía tenemos nuestro equipo.

¿Cómo se llama el equipo?
“Emaús”, que viene de una palabra de la Iglesia que significa “tierra firme”. Es porque cuando estábamos en Cáritas, ellos nos daban la merienda para los nenes, para los más chicos. Entonces es a modo de agradecimiento.

¿Qué resultados han tenido has ahora?
El año pasado salimos campeonas de un torneo de la Asociación. Jugamos contra San Jorge, Belgrano, los mejores equipos de acá.

En lo personal, ¿estás de novia?
Sí, estoy en pareja desde hace muchísimo tiempo. Convivo con mi novio.

¿Cómo ve él que te guste así el hockey? Él trata de ayudarme, me ayuda mucho, incluso económicamente. Hacemos changas porque no tenemos algo fijo, pero cuando necesito plata para viajes y esas cosas, él me ayuda como puede. 

¿Necesitás trabajo? 
Sí, necesito.

¿Qué sabés hacer? Yo en la municipalidad les daba horas de hockey a niños chiquitos; tengo experiencia en atención al público comprobable. Mi teléfono es 2604801074.

Si alguien desea acercarles ayuda, ¿dónde puede hacerlo?

En la casa donde viven mis padres, en Paraná 11. Yo vivo en Deoclesio García 674.
Si alguien se quiere acercar a vernos jugar, estamos los lunes a las 20, y miércoles y viernes a las 16, siempre en las canchas del Polideportivo 2.

¿Dónde soñás con llegar?
A lo más alto posible: River, Boca, a algún lugar donde juegan y tienen todo.

También sueño con tener una hija o un hijo que jueguen al hockey, ser su ejemplo a seguir.