jueves, 13 de diciembre de 2018

Se repiten –una vez más– las quejas contra la Clínica Ciudad

Una lectora de La Ventana envió una dura denuncia contra la Clínica que, en los últimos tiempos, ha despertado en la comunidad local más críticas y quejas que elogios, sobre todo por los tratos que reciben las personas mayores que no tienen más alternativa que hacerse atender allí. “Es inhumano lo que hacen con las personas mayores”, asegura.


Una lectora (cuyo nombre nos dejamos en reserva), nos envió un video en el que puede verse claramente el amontonamiento de gente existente en el subsuelo de la Clínica Ciudad, donde funciona Rayos (servicio tercerizado al Instituto Varela), lugar de escasos metros cuadrados donde atiende un solo empleado. Ese mismo empleado –según relata nuestra lectora– es quien da los turnos, realiza las placas, entrega los estudios realizados, etcétera. Supuestamente tiene una compañera de trabajo, pero por estos días “está de vacaciones”. Por otra parte, los pacientes internados en la clínica (mayormente ancianos) utilizan el mismo lugar cuando necesitan hacerse algún estudio, por lo que, entremedio de aquellos que van con un turno, cada tanto aparece una persona en camilla, complicando aún más las cosas.

Cabe decir que el horario de atención es mínimo, lo cual complica las cosas para el número de pacientes, teniendo en cuenta que una vez cumplido, todos deben retirarse sin importar si tenían o no el turno para ese día y la cantidad de tiempo que llevaran esperando (algunos, varias horas). “Yo no digo nada contra el empleado que demasiado hace, pero no pueden jugar con el tiempo de la gente y la falta de comodidad que hay. Encima un lugar que causa claustrofobia”, señala nuestra lectora.
“Mi mamá se hizo unas radiografías, vine a buscarlas y me dieron un informe escrito. Pero yo necesitaba las imágenes (que de alguna manera las había pagado), para hacer una interconsulta, y me las denegaron. Me fui a Varela y la secretaria y me dijo que se las queda el Pami. Nosotros ya hemos hecho muchas quejas al Pami, pero a los abuelos los atienden muy mal, nadie escucha”, manifestó.

Otra situación alarmante, es que a pesar de las malas condiciones del lugar, la edad de las personas que se están atendiendo allí y el mal estado de salud en el que se encuentran, no hay ningún médico presente.

“Es infrahumano ver cómo los tratan a esos abuelos después de que han trabajado toda una vida”, lamentó.


VIDEO: