martes, 18 de diciembre de 2018

Reconocieron –post mortem– a un ciudadano ilustre

El profesor de Educación Física Luis Enrique (Quique) Scalise, fallecido el 19 abril de 2011 a los 64 años, fue distinguido por el Concejo Deliberante como “ciudadano ilustre”. 


Se le entregó a su familia un diploma de honor, en recuerdo de la gran labor realizada y el enorme ejemplo de bien que dejó a cientos de alumnos. Aquí, una entrevista a su esposa, Ángela Molina de Scalise.

Usted tenía conocimiento sobre el reconocimiento que recibiría su esposo, ¿no?

Sí, nos pidieron hace un tiempo que lleváramos un resumen de la historia docente. El contador Ricardo Vergara (presidente del Concejo Deliberante), nos recibió muy amablemente, eso es de destacar. Él fue alumno de “Quique”.
Cuéntenos, ¿cómo era “Quique” como docente?

Era muy entregado, le encantaba la docencia y siempre la ejercía, tanto en la UTN, en la Fundación Santa Trinidad donde tenía materias teóricas.

Sus comienzos fueron en la Escuela Iselín, ahí hizo sus primeras suplencias luego de haberse recibido.

Su pasión era la Educación Física, dio clases de natación, le daba por vocación hacer saltos ornamentales en el Automóvil Club a chicos que estaban ahí (les enseñaba). 


Se escucha permanentemente decir el afecto que despertaba en los alumnos.

Sí, sin dudas. ¡Y eso que era muy exigente! Pero era exigente con cariño, con una palabra graciosa, con consejos, no era autoritario. Ponía límites, pero siempre con cariño, con afecto hacia las personas. Me encontré con alguien que me dijo “yo lo tuve en la primaria, era muy tímido y él siempre nos apoyaba para que nos destacáramos a la par de los demás”. O sea que Quique sabía ver a aquellos que por ahí tenían limitaciones o timidez y demás, para que fuesen personas y no simples alumnos. A veces en las escuelas podemos tener muchos alumnos, pero lo importante es considerarlos personas.

¿Tenían hijos ustedes?

Sí, Esteban y Adrián. Los dos son profesores de Educación Física.

¿Cómo era como padre?

Era muy buen padre. Les inculcamos a nuestros hijos límites y principios. Quique perdió –y lo digo con toda sinceridad– ver crecer a sus hijos, por tanta dedicación a la docencia. Tuvo tantos campamentos, viajes y demás, que hicieron que no estuviera en casa. Con los años se dio cuenta de ello, pero bueno, igualmente los acompañó a nuestros hijos inculcándoles principios.

Imposible saber cuántos alumnos tuvo, ¿no?

Ni idea cuántas generaciones de alumnos tuvo, más que alumnos. Por lo menos siete u ocho generaciones. Hay gente que llevó a sus hijos al Colegio Maristas porque vivió los campamentos y las actividades, por esa sintonía.

Imagino que a lo largo de la vida, Quique cosechó muchos amigos.

¡Desde luego! Amigos de verdad. Tuvo distintos grupos de amigos que, al igual que nosotros, lo siguen extrañando.


UN PEQUEÑO RESUMEN DE LA CARRERA DEL PROFESOR SCALISE

Ingresa en el instituto “Jorge Coll” en la ciudad de Mendoza, egresando en 1967, con el título de profesor nacional de Educación Física. Fue docente, 1968-1969, de la Escuela “Rodolfo Iselin”, teniendo importantes participación en torneos, muestras gimnásticas, campamentos y numerosas iniciativas.

1968 hasta 1973: Escuela “Los Andes” del Distrito de Las Paredes, Ex Escuela Nº 125.
1969 hasta 1979: Escuela Nº 4-017 “Bernardino Izuel” del Distrito de Villa Atuel.

1969 hasta 1979: Escuela “Martín Güemes” del Distrito de La Llave.

1968 hasta 1993: Colegio “San Rafael” de los Hermanos Maristas, nivel primario, múltiples viajes, campamentos, actividades deportivas, encuentros que dejaron en el alumnado, una huella indeleble.

1970 hasta 2007: Instituto “San Rafael” de los Hermanos Maristas, nivel secundario, muchas generaciones fueron educadas durante su gestión y entrega docente. El gimnasio de la Institución lleva su nombre, luego de su fallecimiento.

1968 hasta 2007: (año en que se jubiló) Escuela “Ejército de Los Andes”, ex ENET. Muchas generaciones tuvo a su cargo, formándolos en el deporte y como personas. Realizó actividades, como venta de comidas, para poder financiar la construcción del Playón deportivo del nuevo edificio de la Escuela.

Preparador físico del Club Defensores Las Paredes, desde 1968 a 1973.

Preparador físico del Club Atlético Villa Atuel, desde 1969 a 1970.
Su fallecimiento se produjo de forma inesperada, dejando una profunda tristeza, entre los que lo conocieron, satisfacción porque su vida fue vivida con pasión, y su tarea hace rato que estaba completa. Profesor “vitalicio” de las escuelas citadas, en ellas y en cada una de las promociones a las que formó, Scalise dejó un mensaje de esperanza, de lealtad y nobleza entre los amigos, de honestidad en la competencia deportiva y de viril compromiso con las cosas buenas de la vida.