sábado, 24 de noviembre de 2018

Violencia de Género: una lucha permanente y cotidiana

Un día como hoy, pero de 1960, tres activistas dominicanas opositoras a la feroz dictadura de Trujillo fueron asesinadas por el régimen. Si bien desde la década del ochenta muchos países latinoamericanos conmemoran cada 25 de noviembre el día contra la violencia de género, en homenaje a las hermanas Mirabal, fue recién en 1999 cuando la ONU hizo suya esta iniciativa y desde entonces todo el mundo celebra el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Se han dicho miles y miles de cosas en torno a este tema durante los últimos meses. Se han escrito ríos de tinta. Indudablemente, el 2018 pasará a la historia como el año de la consolidación definitiva de los colectivos de mujeres, cuya organización y alcance no paran de crecer.


Sería injusto y falaz reducir los logros obtenidos por estas organizaciones -y buena parte de la sociedad que, aun sin pertenecer orgánicamente a ellas, apoya sus demandas y reclamos- a lo ocurrido en los últimos años. En las décadas pasadas muchas luchadoras fueron sembrando conciencia con una militancia encomiable, en tiempos donde todo era mucho más difícil para las minorías. Quiero aprovechar este día para agradecer el esfuerzo de muchas mujeres anónimas que hicieron posible que hoy vivamos esta realidad.

Que un Presidente anunciara el envío de un proyecto de ley sobre igualdad salarial y colocara la agenda de la mujer como prioridad en su gestión, en plena Asamblea Legislativa frente a las y los integrantes de la cámara de diputados y senadores, no estaba en los sueños ni de los más optimistas.

Parecía que no iba a llegar nunca el momento en que un Gobierno habilitara el debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo, escuchando todas las voces a lo largo y a lo ancho del país, generando las condiciones para hablar sobre cuestiones que hasta entonces eran tabú para miles de personas. Y sin embargo también ocurrió en este 2018 que se va despidiendo.

La Ley Brisa, ¡qué logro tremendo, fruto del esfuerzo incansable de familias y asociaciones que trabajan con una generosidad enorme! Ya está reglamentada esta norma que prevé una compensación económica y acompañamiento de salud a las hijas e hijos de víctimas de violencia de género.

En Mendoza, nuestra provincia, podemos decir orgullosos que en esta gestión, el bienestar de la mujer ocupa un lugar preponderante en la agenda de gobierno. Logramos bajar la mortalidad materna e infantil y el embarazo adolescente a un porcentaje récord en la historia, inauguramos once refugios para albergar y contener a mujeres en situación de violencia de género y sus hijas e hijos, distribuidos en toda la provincia. Elaboramos nuevos programas de subsidios y capacitación para que las mismas puedan formarse, tener salida laboral y construir un nuevo futuro para sí y su familia. Creamos espacios de tratamiento y reeducación para varones agresores. Dimos también en el ámbito legislativo pasos que marcan un antes y un después, en primer lugar, la inclusión del riesgo para la victima entre las causales para poder dictar una prisión preventiva, por otro lado, la paridad en las listas de cargos legislativos. Pero dos grandes logros destacan entre los demás, la institucionalización del patrocinio jurídico gratuito para estas mujeres y la implementación de la ley de educación sexual integral con campañas permanentes de concientización y formación en escuelas en lugares a los que nunca antes se había llegado: no tenemos que olvidarnos que debemos apostar a un cambio cultural drástico, para que nuestras niñas, niños y adolescentes y los que vengan respeten y valoren en toda su dimensión a la mujer. Esa es la verdadera revolución.

¿Estamos cerrando un año muy positivo respecto a la inclusión en la agenda política y mediática de cuestiones relativas a la realidad de la mujer, sus derechos y reclamos? Sí, no tengo dudas.

También afirmo, con seguridad, que queda muchísimo por hacer. Todavía nos quedamos helados frente al televisor o cuando leemos en un diario sobre un nuevo crimen atroz donde la víctima es una mujer, una madre, una hija, una vecina o una hermana.

Pero estamos en movimiento. Este domingo nos manifestamos en calles y plazas con la misma fuerza y pasión con que lo venimos haciendo todos los días desde nuestros lugares de trabajo. Es un error infantil mezclar las diferencias ideológicas respecto a la política partidaria o a la economía del país con un tema tan sensible como este, que lejos de dividirnos, nos une y hermana a todos.

Los invito humildemente a que reflexionemos un instante: ¿cuál era la situación hace cinco, dos o un año atrás? ¿Cuáles son los desafíos que tenemos por delante ahora? Estoy convencida de que estamos atravesando un auténtico cambio de época, donde ya no hay lugar ni venia social para actitudes violentas hacia nuestras niñas, adolescentes y mujeres. Tenemos un Estado activo y consciente; una sociedad movilizada y solidaria. Seamos capaces de abrir los ojos, y aunque sea en esta temática, tiremos del mismo lado de la soga.

Claudia Najul
Diputada Nacional
Unión Cívica Radical