viernes, 30 de noviembre de 2018

El cosechador sanrafaelino que le da su Voz a Argentina

Con 24 años, Mario Vilurón es uno de los sanrafaelinos que participa en La Voz Argentina, el programa que, por Telefé, se destaca noche a noche en la pantalla chica de los hogares del país. Un muchacho trabajador de finca que sueña con grabar un disco y vivir de la música. 


Mario Vilurón se presentó en un casting para participar del exitoso programa que se transmite por Telefé. Cantó en su primera audición “Motivos”, de Abel Pintos y el jurado a quien sedujo la voz del sanrafaelino, fue Ricardo Montaner.
Más tarde, en otra audición, cantó “Corazón Hambriento” junto a Lucía Capua, quedándose una vez más él con la elección del jurado.
Mario, ¿cómo llega la música a tu vida? 


Es familiar, de raíz, porque mi viejo (Ramón Vilurón) cantaba Folclore, tonadas, música cuyana, música norteña. Él también tocaba la guitarra, salían a tocar, ya no lo hacen pero también tocaban. 

¿Tu papá te enseñó a tocar la guitarra?

No, quien me enseñó fue un hermano que falleció en 2010 a los 28 años, Hugo, le decíamos “Peti”.

¿A vos qué te gusta escuchar, cantar y tocar?


A mí me gusta el folclore, el folclore norteño, lo melódico, de todo un poco. 


¿Algún músico que admires?

Abel Pintos, Luciano Pereyra, el Chaqueño, La Sole… tendría un par largo, pero esos son los que más me han influido, especialmente Abel Pintos, a quien escucho desde chico, desde los 10 u 11 años.

¿Cómo llegaste a participar de La Voz Argentina?

A través de la gente, por las redes sociales también. Estaba la oportunidad y me presenté: fui a Mendoza a hacer el casting, estuve todo un día allá porque había mucha gente. Llegué a la mañana temprano e hice la audición alrededor de las 6 de la tarde recién. Era una cola de dos o tres cuadras de participantes, yo tenía el número 8239.

¡Recordás el número!

¡Sí, el número no me lo olvido más!

¿Cómo fue el momento que pasaste en el casting?

Cuando estaba haciendo la cola en la espera, estaba muy frío, eran días de invierno; también pasé algo de hambre ya que no me podía ir porque se metía otro, fue un poco sufrida. El momento de audicionar fue con mucho nerviosismo. Lo controlé un poco y gracias a Dios se dio y me eligieron a mí de la tanda de 30 o 40 personas que creo que hacían pasar.

A nivel musical, ¿qué es lo que has hecho hasta llegar a La Voz?

Aprender un montón de técnicas vocales, aprender respiración, canciones nuevas, mucha información, lo que me sirve un montón, me encanta y me saca de lo común. Me llevo un aprendizaje de todas las veces que viajo a Buenos Aires.

Y antes del programa, antes de todo eso, ¿qué actividades artísticas habías tenido?
Cuando era chico participé del Festival del Durazno en Goudge; tocaba en las peñas; tocé en festivales que se hicieron en Monte Comán; he tocado en La Llave, pero siempre ha sido por el sánguche y la Coca. 


Y a nivel laboral, ¿qué estás haciendo?

Hasta ahora he estado trabajando en fincas, cosechando y esas cosas.

Si ganaras en el programa, ¿a dónde te gustaría llegar?

Si ganara La Voz Argentina, me gustaría vivir de la música y ser un artista reconocido como cualquier otro, tener éxito, grabar un disco… el premio incluso es la grabación de un disco con Universal Music. Para mí sería un cambio total en mi vida.

¿Cómo se compone tu familia?

Somos 11 hermanos, además de mis viejos, o sea que somos 13 personas.

¿Estás en pareja, tenés hijos?

No, soy soltero y no tengo hijos.

¿El intendente te regaló una guitarra?


Sí, vino el intendente Emir Félix con Diego Rodríguez Caligaris de Cultura, con el secretario de Emir, y me entregaron una guitarra que me habían prometido. Llegaron de sorpresa a mi casa y me dieron una felicidad enorme, es un instrumento muy lindo y para mí es un reconocimiento muy grande. Estoy más que agradecido. 


“Mario es un tipo que tiene esa llanura que solo te puede dar la vida en el campo, esa sencillez necesaria para abordar una carrera como esta y sé que le va a ir extraordinariamente bien”, dijo Ricardo Montaner luego de elegirlo la primera vez. Tenía razón.