sábado, 27 de octubre de 2018

“Ser florista implica transmitir sentimientos”

Juan Carlos Moreno es florista, lleva adelante con sus manos un verdadero arte, que le ha permitido destacarse en diferentes concursos, entre ellos la Convenflor en Corrientes a principios de octubre. 


Por otra parte, su profesionalismo y el de su familia, han llevado a Florería Anahí a un destacado lugar entre los locales de ese rubro en San Rafael. 

¿Cuándo nace su trabajo como florista? 


La actividad de nosotros nace porque somos la tercera generación de floristas, siguiendo los orígenes de mi abuela que empezó a vender con un canasto, junto al cementerio, las flores que cultivaba mi abuelo. Desde esa época venimos haciendo esto. En los años 60’ más o menos, pusimos un puesto de flores fijo y en 1978, abrimos nuestro emplazamiento actual.

¿Usted cuántos años lleva?

Desde chicos que hemos estado en el “mundo de las flores” (risas), pero de cabeza nos metimos acá en el año 81’ u 82’, que dejamos la facultad y nos pusimos a trabajar de lleno en el negocio.

¿Cultivan también?

No, en una época se cultivaba flor, pero es algo que lleva tanto o más tiempo que la venta, entonces desistimos del cultivo. Nos proveemos que cultivos locales, de Mendoza, de Buenos Aires y de flores importadas.

¿Por qué se llama así la florería Anahí?

Surge de una canción que había en el año 77’. Era una canción medio “chamamecera”, del Litoral, que estaba de moda. De ahí surgió y quedó… no se sabe bien por qué (risas). 


Ustedes son la tercera generación. ¿Habrá una cuarta?


Esperemos que sí. Yo tengo cuatro hijos: tres mujeres y un varón que están estudiando para distintas actividades… ellas siempre han estado vinculadas, siempre han estado ligadas al negocio, pero por el momento no hay ninguna trabajando. Sí mi sobrino que ya está más metido acá. Pero esperemos que continúe en familia.

¿Cómo es la actividad del florista?

Es sacrificada. Es lindo, uno trabaja en esto por razones económicas (ya que es el sostén de todos), y sobre todo porque gusta, no se puede ser florista como un comerciante más porque no es una mercadería como cualquier otra. Ser florista implica transmitir o regalar sentimientos, sensaciones que es lo que uno logra cuando entrega una flor, ya sea para los momentos lindos o para los momentos tristes de la vida, ya que nosotros estamos en un nacimiento, un cumpleaños, un casamiento o un fallecimiento.

¿Cómo surge lo de los concursos?

A través de nuestra especialización en la Escuela Iberoamericana de Arte Floral, hemos logrado capacitarnos como para tener un nivel de profesionalismo, no solamente para la actividad diaria del florista, sino como una parte afín de la competencia. Así, tuvimos en honor de representar a San Rafael y ser ganadores de un trofeo que entrega la Cámara Argentina de Florerías, el Ceibo de Oro, que es la máxima competencia de arte floral en el país.

El que yo tuve la oportunidad de ganar, fue en 1997 y se realizó dentro del marco de la Fiesta Nacional de la Flor en Escobar.

¿Qué es lo que se tiene en cuenta?

Hay distintos tipos de eventos o de concursos, pero generalmente todos apuntan a una parte técnica, una parte de impresión general (o de gustos), una parte de color (o de armonías). Son distintos lineamientos que tienen en cuenta los jueces cuando uno presenta un trabajo. Generalmente las competencias de arte floral no son por un solo trabajo, sino que es un conjunto de trabajos: se hacen ramos de novia, arreglos de mesas íntimas, trabajos alusivos, y actualmente hay una moda en el mundo de que en todas las competencias se diriman por trabajos sorpresas, es decir que a los participantes se les dan todos los materiales florales, los mismos materiales no florales, los mismos accesorios y salen cosas totalmente disímiles.

Quien se presenta a un concurso de arte floral, se expone a que lo juzgue un par, entonces es algo que tiene mucho valor también en el hecho de prepararse técnicamente como para prepararse en una competencia. 


¿Qué es la Convenflor?

La Cámara Argentina de Florerías organiza todos los años la Convenflor, la convención anual de florerías de todo el país. Este año se hizo en la ciudad de Corrientes y fuimos invitados como ex campeones del Ceibo de Oro. No fuimos a competir entre nosotros, sino a enseñarle al público qué es lo que juzga un jurado en una competencia. Se hizo una demostración en la cual se hizo un ramo de novias, yo presenté uno, con lo autóctono nuestro. Me llevé para un trabajo alusivo unas cepas de viña y la estructura del ramo de novia fueron sarmientos.

Participó también Tanus Saab, un representante muy conocido de Brasil.

Además hubo una gran presentación relacionada con la temática de Frozen, con una gran puesta en escena, fue un gran show floral con esa temática en particular.

Siempre estamos participamos de ese tipo de cosas que son “extra-comerciales”, es más de la “promoción de la flor”, de acercar la flor al público en general, cosas que sirven para motivar a la gente al consumo de flor, a compra de flor, regalar flor y ese tipo de cosas. 


Florería Anahí es líder en San Rafael por la calidad de sus productos, por la idoneidad de su personal que, además, resalta por su destacable atención. La formación de Juan Carlos y del resto de quienes allí trabajan, sirve para que se destaque sobremanera la belleza intrínseca que las flores conservan en su naturaleza y para que transmitan sentimientos.