jueves, 12 de julio de 2018

Conflicto entre el asilo-hogar Las Mercedes y Pami

Desde el asilo-hogar Las Mercedes denuncian que perdieron los Servicios Médicos Ambulatorios que prestaba el Pami a los abuelos que viven allí, a raíz de una supuesta legislación vigente. El organismo nacional, tiene otra visión del conflicto.


El histórico asilo que trabaja sin fines de lucro, ubicado en Independencia y Las Heras, que dirigen las hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas y que cuentan con el apoyo incondicional de la Sociedad de Damas de Beneficencia, atraviesa desde hace más de un mes una situación enormemente compleja según informan sus autoridades: el Pami dejó de pagar los Servicios Médicos Ambulatorios (Sema), lo cual significa que no están yendo médicos, enfermeros y especialmente, kinesiólogos. Cabe aclarar que eso no incluye servicio de urgencias, para lo cual sí hay profesionales de la salud incondicionalmente.
La hermana Hilda Frías, una de las autoridades del hogar, explicó que simplemente fueron notificados de que se les iban a cortar esos servicios, aparentemente en virtud de que una ley obliga a los geriátricos a contar con sus propios servicios de salud, algo que obviamente, el asilo Las Mercedes no puede pagar. “Nos notificaron que nos quedábamos sin el servicio de salud. Es decir, sin la colaboración del médico, de la enfermera y del kinesiólogo”, señaló la religiosa y añadió: “Un kinesiólogo es muy necesario y sería muy difícil pagarlo porque este es un organismo sin fines de lucro, acá lo que se cobra a los abuelos es solamente para el personal que los atiende y no alcanza tampoco”. Remarcó que todo San Rafael debería entender que aquí la Sociedad de Damas de Beneficencia no puede hacer más de lo que hace.

Por su parte, la doctora Miriam Puchulú, titular local del Pami, explicó que el organismo no cortó prestaciones, sino que -como en el caso de Kinesiología- se las da a aquellos afiliados a los que el médico de cabecera se las ha solicitado para hacérselas a domicilio porque tienen patologías crónicas. Es decir que si en el asilo-hogar Las Mercedes hubiera una persona con necesidad de un tratamiento solicitado por su médico, irá un kinesiólogo a verlo, pero no a los 50 internos. “No corresponde la internación en domicilio pues cualquier geriátrico y asilo para estar autorizado a prestar servicio como tal, debe cumplir los requisitos de ley para funcionar. Pami corroboró domicilios con las planillas de atención del prestador y así surge la baja de internaciones. El fundamento de la internación domiciliaria es el restablecimiento de salud, la terapia de dolor, pre y posteriormente a cirugías de alto riesgo y enfermos terminales es así que no para patologías crónicas. Esto siempre lo supo la señora Hilda. Sí brindamos rehabilitación kinésica a crónicos y deben tramitarla en Pami”, aclaró.

Señaló además que igualmente “el asilo debe contar con todos los profesionales que siempre tuvo para poder prestar los servicios para los que está autorizado por la provincia”. “Los médicos de cabecera de nuestros afiliados irán si del asilo los llaman, no corresponden internaciones domiciliarias para tener medico disponible”, aseguró.

Finalmente manifestó: “El personal administrativo que hace trámites para el asilo en pami deberá conectarse con los médicos de cabecera y realizar evaluaciones que les hacían los que cumplen indicaciones y no los responsables médicos de los afiliados”.

Igualmente, cabe decir que no es la primera vez que el asilo-hogar recibe una “cachetada” por parte de organismos dependientes del Estado Nacional. Tal como informamos en nuestra edición mensual de mayo, el año pasado la Nación les otorgó un subsidio de 200 mil pesos, pero el dinero jamás llegó. A pesar de que -incluso- realizaron el agradecimiento en un diario local por el gesto, nunca pudieron disponer del dinero con el que tenían pensado entre otras cosas, comprar un lavarropas industrial.