miércoles, 9 de mayo de 2018

“Mataron nuestro ecosistema”, aseguran desde Neuquén

Mucha controversia ha generado el tema “fracking” en Mendoza, con diversas voces en contra y varias a favor. Sabemos que el sistema ha sido prohibido en muchos países por ser peligrosamente contaminante (de hacerse mal). Aquí la visión de algunos neuquinos desde una provincia donde se ejecuta desde hace varias décadas.


Juan Carlos Ponce, quien es parte de la Asamblea del Agua, es de Allén un departamento que está dentro de General Roca, Neuquén. Asegura que es un caos vivir allí ya que debido a la fractura hidráulica (o fracking) se contaminó el agua, la gente se enferma, mueren animales y cultivos. “Las fincas se abandonan y las fábricas cierran porque nadie quiere comprar la fruta, tenemos toda nuestra producción contaminada. Además, vivimos en un caos, durante las 24 horas del día tenemos mucho ruido, emisiones y vibraciones, el pueblo se está enfermando y la mayoría está emigrando”, dijo.
Además, contó que hace algún tiempo una petrolera que trabaja en ese pozo, derramó agua de inyección de 240 mil litros y generó una laguna de agua con hidrocarburos y químicos provenientes de los pozos. Como consecuencia, se perdieron frutales y animales, pero nunca se supo si fue sancionada por el incidente. “Dejamos de consumir y la usamos sólo para bañarnos o lavar. Ahora tomamos agua embotellada, y no tenemos la capacidad de analizarla, no confiamos en la empresa que realiza el monitoreo de las napas”, aseguró y añadió: “Lo que está pasando en este momento es terrible, niños con leucemia, mujeres con abortos espontáneos, los vecinos enfermos. Los pozos de agua se secaron, se nos derrumbó la vida”.

Aunque es un yacimiento explotado desde hace varias décadas, la técnica del fracking permitió extraer el gas en mayor escala. En la actualidad tienen 260 pozos activos, y la calidad de vida ha desmejorado muchísimo.

Nota: Yanina Grilli