domingo, 29 de abril de 2018

José Luis Espejo: un músico de uniforme

El oficial inspector José Luis Espejo tiene 38 años, es padre de tres hijos y posee una gran pasión por la música, la que más allá de darle de comer, es realmente su modo de vida, el que elije con orgullo desde hace muchos años. 


En actos públicos no es extraño escuchar decir “¡qué bien suena esa banda!”, cuando de fondo se escucha a la Banda de Música de la Policía de Mendoza, dirigida por el oficial inspector José Luis Espejo, quien se destaca al frente de la formación policial que interpreta el Himno Nacional Argentino, marchas militares, canciones patrias o canciones del repertorio popular.

¿Cómo surge su amor por la música? La música ha estado en mi vida desde mis inicios, aunque he tenido pocos referentes en mi familia, el único músico que conocí en mi familia fue mi tío Félix que me dio los primeros pasos en la música enseñándome algo de acordeón. Él me contaba que en su juventud tocar música no era agradable, no era bien visto socialmente y él estudiaba acordeón y lo tenía guardado en un campito, donde iba y lo tocaba. Empezamos a tocar con él y con mi hermana -melliza- Claudia.

Después empecé a querer tener más conocimientos sobre la música, cultivarnos más, profundizar más e ingresé a los 15 años aproximadamente en el conservatorio D’Arezo. Ahí di los primeros pasos más organizadamente, con producción musical.

¿Cómo llega la policía a su vida?

El estar organizado jerárquicamente para mí comenzó a los 17 años, casi 18, cuando ingresé a las bandas militares de la Fuerza Aérea e hice el curso de bandas militares. Ahí inicio en forma uniformada, jerárquica en este tipo de instituciones y me apasionan las bandas, tuve la posibilidad de participar en un encuentro de bandas internacional con bandas de Brasil y de lo que era el Mercosur en ese momento. Ahí incursioné en forma más estructurada en música y banda.

Luego pido la baja de la Fuerza Aérea y tiraba San Rafael; ingresé a la policía y realmente era para ingresar a la banda de San Rafael, esa era mi meta, quería quedarme acá para ingresar a la Banda. Ese fue mi motivo de ingresar a la policía. Cuando yo ingresé a la policía fue más que nada por eso, por entrar a la Banda, pero después se complicó un poco, pero mi objetivo fue ese y ya llevo 12 años. 


¿Qué tipo de música escucha?

Escucho todo tipo de música, en forma muy amplia, desde lo que escucha mi hija de 15 años a Beethoven, Mozart… me apasiona la música en todo sentido. Podría distinguir quizás la Música Clásica, he hecho en la Banda Música Clásica, por este motivo de que me gusta tanto, pero me gusta toda.

Y hay música que es “por tiempo”, que decimos “hoy se escucha eso”, como la música del verano, que después pasa, no como los clásicos de Beethoven, Mozart y ese tipo de autores que perduran para siempre.


¿Qué instrumento toca?

El trombón, ese es el instrumento con el que ingresé a la Fuerza Aérea y es el que usé en todas las bandas que estuve. También sus derivados, como el barítono y de hecho lo ejecuté acá antes de ser el director de la banda. Además, toco el teclado y la guitarra, más que nada para “entrecasa” y para mis hijos.

¿Músico que admire?

Para mí el más contemporáneo es André Rieu (director y violinista), es hermoso el espectáculo que lleva adelante, todo preparado de una manera tan meticulosa que da gusto.

¿Cómo ve a la Banda de Música de la Policía de Mendoza que dirige?

Yo veo que es un ícono de la sociedad; las experiencias que hemos vivido han sido enormes al punto de decir que cuando estamos, toda la atención se pone en nosotros. Yo veo que está muy instaurada en la sociedad y eso es casi imposible de perder, la sociedad del sur mendocino se caracteriza por esta banda, no sólo San Rafael, sino también General Alvear y Malargüe porque nosotros cubrimos esos departamentos también.